Madrí, Madriz, Madrid

Hay 3 cosas sobre Madrid que he podido corrobar durante mis años de estancia allí. 
La primera es que Madrid estresa.  Y eso no es necesariamente malo, he de decir. Es cierto que hay muchas personas que hablan mal de Madrid por esto, y dicen “yo jamás podría vivir allí“. Yo no me planteé vivir en Madrid hasta que lo hice. La verdad es que necesité mucha Almudena y mucho Joaquín en vena para aprender a mirar la ciudad con buenos ojos, pero al final acaba teniendo su encanto. E incluso se echa de menos. Y es que a Madrid se la quiere y se la odia. O si no que alguien me explique porque lo viernes se colapsan todas las salidas: la gente necesita huir a lugares más tranquilos, lugares a los que despectivamente llaman “pueblos“, “pequeños núcleos de paletos”  o “lugares de los que vuelves con una gallina bajo el brazo“, pero de los que necesitan mamar semanalmente. 
Madrid estresa porque un día alguien se echó a correr detrás de un autobús y contagió al resto del mundo. Y desde entonces la gente corre los 100 metros lisos – o valla – detrás de un metro, porque no puede permitirse esperar al siguiente, que tardará 3 largos minutos en venir. Todas y cada una de las veces que he corrido detrás de un metro, un tren o un autobús en Madrid he recordado aquellos maravilloso años de esperar el autobús 4 para ir a la facultad en Salamanca. Si había suerte pasaba cada 10 -12 minutos, pero siempre había que tener en cuenta que a cierta hora de la mañana y de la tarde era la hora del bocadillo, un momento en el que todos los autobuseros parecían reunirse en un lugar paralelo a tomar bocatas, pinchos de tortilla y jeta, cafés y quien si sabe si alguna cerveza. Los pobres mortales llegábamos a esperar hasta 40 minutos para después ver desfilar una hilera de autobuses, que nos recogían como basura a punto de pudrirse. Supongo que también me estresaba aquello, pero no es nada comprabale a esperar 3 minutos al siguiente metro. En Madrid el tiempo es más valioso que en el resto del mundo.


En segundo lugar, Madrid da asco, pero es algo a lo que todos contribuimos de una u otra manera. Al fin y al cabo, las manoseadas barras del metro las tocamos todos, aunque yo luego sienta mis manos sucias-sucísimas, pero eso es fruto de un trastorno que he ido desarrollando allí. Hay cosas, sin embargo, que pueden evitarse. Si estás enfermo y no quieres quedarte en casa, vale, es pasable. Pero no estornudes en la cabeza de la gente que está sentada en tu mismo vagón. Si decides expulsar tus flemas, vale, es pasable – y habitual a ciertas edades – . Pero hazlo en un lugar donde no salpique a ningún ser humano. Y, sobre todo, lleva tus uñas bonitas, pero hazte la manicura en tu casa. Ya he visto – y oído – a varias personas limándose las uñas en el metro y el autobús. Ayer tuve la ocasión de ver a una mujer que se cortaba las uñas en un andén en Chamartín, con su minicortauñas de bolsillo. Habitantes de Madrid, habitantes del mundo, habitantes del Universo que tengáis uñas: dejad el momento corteypuestaapuntodeuñas para la intimidad.

La última afirmación es que Madrid está llena de locos. Y eso sí que lo hacemos entre todos. Es obvio que los hay fijos, como en todos los “trabajos” tiene que haber un porcentaje de personal permanente, pero el resto de trabajadoress flotantes somos todos, no se libra nadie. Depende del día. Cualquier día puedes ser tú la que salga en pijama a la calle, o llore a moco tendido en el metro, o hable sola por la calle, o se caiga al saltar los tornos, o empuje a alguien, o se ría a carcajadas en soledad, o le dé conversación a desconocidos a los que obviamente asusta, o cante mientras escucha música – o sin escucharla – o mantenga diálogos con un calcetín. Todos podemos caer en eso.
Anuncios

One thought on “Madrí, Madriz, Madrid

  1. trascribo todos los puntos que dices uno por uno, uno detrás de otro.Pero tengo que admitir que efectivamente, yo llegué a convertirme en una loca que se reía sola, y que además cuando veía a otros locos era feliz O.O

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s