Feliz Día 6 de Diciembre

Hoy es el Día de la Constitución, ese día en la que ningún español la honra tanto como los que tenemos la suerte o desgracia de estar estudiando una oposición. 
Es un texto que empieza bien y luego se convierte en un rollo insufrible, lleno de mentiras o de verdades a medias, de situaciones que ves fielmente reflejadas en la realidad y otras… pues que no tanto. Pero existe, que no es poco. Seguramente en estos tiempos míos de opositar preferiría que no existiera para no tener que estudiarla, pero también me doy cuenta de que las cosas no serían igual sin ella. Yo, sin ir más lejos, puede que no pudiera presentarme a unas oposiciones es una situación de igualdad, en la que se supone que se valorará mi mérito y mi capacidad, en un proceso que se presume público y más o menos transparente (digo más o menos porque mucha gente dice que estas cosas pseudo-locales son una cacicada, pero yo quiero creer en el sistema, que para eso estamos en ello).

El caso es que la Constitución empieza con un montón de derechos que se supone que tenemos todos los españoles. Todos ellos son muy importantes,y seguro que se merecen uno y mil posts, pero yo, por deformación profesional seguramente, quiero detenerme hoy en el artículo 20, que dice así:

Artículo 20.
1. Se reconocen y protegen los derechos:

  1. A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
  2. A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
  3. A la libertad de cátedra.
  4. A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La Ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
3. La Ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.
4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las Leyes que lo desarrollan y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.
5. Solo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.

Y muchos pensaréis que los periodistas son -somos- lo peor, que toda la información está manipulada, que no hay medios objetivos, que están al servicio de los mercados y que son – somos – todos unos soplagaitas. Y es verdad. Es verdad que los medios de comunicación forman parte de un entramado chungochunguísimo y que es posible que ningún medio trate con objetividad y veracidad las noticias que ofrece, que muchos de los periodistas que trabajan en los medios no tengan el título o lo tengan pero no sepan el significado de lo que están haciendo, o quieran, simplemente, buscar un titular llamativo y sentirse protagonistas, y quizá al no encontrarlo, tiren de sensacionalismo para aumentar sus ventas o audiencia. 
Yo no defiendo esto, de hecho, creo que todos los que somos periodistas de vocación jamás aceptaremos tal cosa. Yo creo en el periodismo de calidad (y también creo que existe, en alguna parte, escondido) y en los grandes profesionales que están de currelas en grandes, medianos y pequeños medios.Por eso creo que es importante que se reconozca en este artículo el derecho a la libertad de expresión y la información veraz. Porque en otros tiempos, porque en otros países, no existía, no existe,  y porque, al final, de los medios bebemos todos, se supone que están al servicio al ciudadano, aunque sólo nos acordemos de ellos cuándo queramos cagarnos en el plumilla de turno que ha escrito esto que va en contra de lo que creo o cuando conozco a alguien que pueda publicar una noticia sesgada que me beneficie o cuando quiero promocionar algo “sin que se note” (porque se nota, ojo).

En fin, no sé, que los medios de comunicación no son siempre el malo del cuento, o no tanto. Y sobre todo, los periodistas son – somos – trabajadores y personas. Sí, amigos, personas, no sólo vampiros en busca de sangre fresca. 

Y todo esto, aparte de por este maravilloso día que he decidido conmemorar estudiando y reflexionando sobre ésta nuestra Constitución es porque una cantante que me gusta (o gustaba) ha tenido un gesto muy feo con la prensa que quiero desaprobar públicamente. Esta chica es Bebe, que siempre ha ido un poco de que se la suda todo, cosa que está muy bien, pero existe una línea muy fina entre ser una punky pasota que canta sobre masturbaciones y soledades disfrutadas porque sí a ser una maleducada mal hablada que muerde la mano que le da de comer. Espero que el nuevo disco me haga olvidar esto, porque por ahora con este single tan cutre no vamos bien.

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2 thoughts on “Feliz Día 6 de Diciembre

  1. He visto lo de Bebe. Esta tia no se ha dado cuenta aun que se ha tirado piedras sobre su propio tejado? Yo no soy periodista pero su forma de hablar no me ha gustad nada, aunque a mi no me tocase.

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