Femenina

Será que en el fondo me suscita cierta curiosidad saber lo que los hombres odian y aman de las mujeres, o será que me he tomado una dos cervezas y estoy algo piripi y eso me lleva de una página a otra enlazando lo que empezó como una búsqueda seria con esto. No sé si debería sentirme ofendida, pero el caso es que no lo estoy. Me parecen perfectas las listas, y me parecen perfectas las verdades. Yo también tengo una lista – aunque sea mental – de lo que me gusta de un tío y tampoco es políticamente correcta, pero eso ya os lo cuento otro día (o no, que tampoco creo que le importe a nadie).

Lo que me ha llamado especialmente la atención de esta lista es que en el apartado de “no me gusta” están muchas de las cosas que se supone que tenemos que tener las mujeres sólo por el hecho de serlo y en el de “me gusta” algunas de las cosas que se supone que tenemos que evitar. Sí, de estereotipos va la cosa. Ayer tuve un día de darle muchas vueltas a esto y hoy estoy sufriendo la resaca. Yo no sé lo que es femenino, porque para mí que soy mujer, femenino es todo lo que hago, y no hay más. Pero dejando un poco aparte lo que se supone que la sociedad espera de una mujer, lo que las mujeres de hoy en día ya no somos y blablablá, a mí me resulta curioso pensar si los hombres de mi generación realmente esperan una damisela en apuros o una mujer que diga tacos en 5 idiomas. Supongo que depende de cada uno, y habrá para unos que sólo con poner cara de escuchar se conformen, y otros que realmente necesiten creerse que eres perfecta – con el consecuente batacazo cuando descubren que no lo eres, porque nadie lo es -, y que además lo eres por ciencia infusa. Habrá quien necesite pensar que las mujeres de hoy en día somos suuuuuper fuertes para tomarlo como excusa a la hora de ser egoísta y directamente dañino y no sentirse culpable por ello, y habrá quien se maraville ante un corazón que se abre sin perder ni un ápice de su esencia – femenina y dura-.

Yo sinceramente, feminista – que no hembrista – como me creo, necesito pensar que hay un punto intermedio entre Lilith y Eva, que no estamos tan alejados como para que cualquier paso signifique una renuncia ni tan alienadas como para ser una simple costilla hecha a imagen y semejanza. Que tiene que existir algo a medio camino entre el super protector y el pasota de manual, entre el bueno y el malo – y que no sea feo, si no es mucho pedir -. Será que me he vuelto muy zen, pero últimamente los extremos me dan repelús. O será que estoy muy harta de que en lugar de decirnos lo que somos, nos hartemos de escuchar lo que deberíamos ser. 

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2 thoughts on “Femenina

  1. Qué gracia me ha hecho, todo.

    Yo, por mi parte, no espero que a nadie le guste o no lo que hago o cómo soy, me van a tener que aceptar así (y así estamos 😛 ).

    Mientras tanto, y por si acaso, sé decir “buenas noches” en más de 5 idiomas y subiendo, porque lo de los tacos no me va. Y esa canción que has puesto hoy ahí es mi himno.

    Lo demás, no importa.

    Me gusta

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