Descartada

Me repito a diario que no soy mayor aunque también diariamente no hago más que recibir muestras de lo contrario. Tengo una rodilla con principio de abuelitis y el espejo de la facultad me acaba de escupir que han pasado ya doce años desde la primera vez que pisé esa biblioteca en la que ahora intento estudiar cosas de persona inteligente (por cierto, que igual en ese momento no me lo parecía pero con la distancia temporal puedo asegurar que era muchísimo mejor lo de la selectividad). 
Sin embargo, no son las arrugas ni la ley de la gravedad corporal lo que más vieja me hace, sino los rechazos. ¿Cuántas veces he leído-escuchado-sentido la palabra “descartada” y lo peor, cuántas veces me quedan por leerla-escucharla-sentirla? ¿Cuántos “noes” puede aguantar una persona que no ha cumplido ni los 30 –ni los 29-? Al final quien más quien menos se cansa de los desprecios y de recibir la misma respuesta de diferentes labios y webs de empleo. No sé si es que hay mucha competencia en todos los sentidos o es que una servidora no es más que una mediocre destinada a vivir con el rechazo escrito en la frente.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s